Por Maximiliano Della Flora
Estudiante de licenciatura en Economía
Universidad Nacional del Nordeste
En una época de grandes cambios, signada por la problemática mundial de las uniones comerciales, los acuerdos para combatir el terrorismo, los problemas ambientales y crisis financiera, no deberían ser éstas las miras que nos alejen de nuestra propia y preocupante situación, al margen de su grandísima importancia. ¿No escuchó acaso usted por lo menos una vez al día que los problemas de la Argentina están siendo superados mediante la aplicación de alguna ley maravillosa? Respondo a este cuestionamiento diciendo:
¡Por favor deténgase unos minutos y observe a su alrededor! Frase mentirosa y malgastada: “Vamos a crear políticas que tiendan a una mejor y más equitativa redistribución de la renta”, ombrar una; la renta, o mejor el ingreso, es el fruto del esfuerzo físico y mental de una persona, de usted, que probablemente si no hubiera hecho ese esfuerzo ahora no estaría leyendo esto; que tiende a un progreso personal para mejorar su calidad de vida y la de su familia. Creo que en realidad lo que el estado soberano con poder equilibrador debería hacer es sembrar políticas económicas que estimulen la igualdad de oportunidades; una política de redistribución de la riqueza, ya que es esta la fuente generadora de renta. Es un crimen que el estado solamente aplique sanciones (impuestos) a aquellos cuya voluntad interior es el crecimiento y bienestar, aunque sea personal, pero sin afectar los derechos de los demás.
La carga debería recaer sobre aquellos improductivos, sobre los que disfrutan de la constante vagancia.
Es muy difícil tener la torta del mercado y repartir a todos por igual, pero no deseamos la perfección, sino solamente lo más realizable. Una política eficaz es aquella en la que sus efectos positivos benefician a un mayor número de personas de las que son afectadas por sus efectos negativos (esencia del utilitarismo).
A mi juicio, el progreso económico en esta época depende en gran medida de la investigación científica, el conocimiento técnico y un alto nivel de educación generalizada, factores estos que, en nuestra querida Formosa, se encuentran más ausentes que en un granito de arena…