La criptozoología, considerada por algunos una pseudociencia, se dedica a la búsqueda de animales desconocidos para la ciencia, pero presentes en la mitología y el folklore; los cuales el investigador de la criptozoología (Criptozoólogo) presume reales aun sin pruebas o indicios científicos serios que las avalen.
Las personas que se dedican al estudio o investigación de tales animales se llaman criptozoólogos, mientras que las hipotéticas criaturas en cuestión son llamadas críptidos.
En la criptozoología, se presume la posible existencia real de los críptidos; producto de que algunas de las características o avistamientos que se dicen que presentarían estos animales, hacen creer que existen posibilidades de que estas criaturas existan. La criptozoología igualmente se dedica al estudio de presuntos animales desconocidos, los cuales poseen una gran lista de reportes a través del tiempo; y que en algunos casos, son reportados por algunos testigos que informaron avistamientos ocasionales con ellos, entregando una descripción coincidente con las características de animales extintos.
Aunque popular y antiguamente se asocia a la criptozoología con todos los seres presentes en las mitologías o leyendas”; los criptozoólogos modernos “no” se dedican a estudiar a “todas estas criaturas fantásticas”. Para que una de estas criaturas sea estudiada por ellos y sea catalogada como críptido, debe de presentar las características anteriormente mencionadas.
La invención de este término suele atribuirse al zoólogo Bernard Heuvelmans, que acuñó la palabra criptozoología, derivada de la palabras de origen griego cryptos (oculto), zoos (animal) y logos (estudio), definiendo a la criptozoología como el estudio de los animales sobre cuya existencia sólo poseemos evidencia circunstancial y testimonial, o bien evidencia material considerada insuficiente por la mayoría.
Su monumental libro de 1955 “Tras la pista de animales desconocidos”, es a menudo visto como el génesis de esta disciplina.
Heuvelmans argumentó que la criptozoología debía ser practicada con rigor científico, pero también con una actitud abierta e interdisciplinaria. Además, según él, se debe también prestar especial atención al folclore sobre estas criaturas. Aunque suelen estar cubiertas de elementos fantásticos e inverosímiles, estas leyendas populares pueden contener alguna parte de verdad que pudiera ayudar a guiar la investigación de los informes sobre animales inusuales.
La criptozoología pretende hacer suyos ciertos descubrimientos de la zoología. Animales como la mariposa esfinge de Morgan, cuya existencia fue predicha por Charles Darwin, el Calamar gigante, del cual afirman que se origina la leyenda del kraken; el celacanto que se creía extinto, entre otros más, fueron hallazgos realizados por zoólogos o por casualidad, pero son citados por los criptozoólogos como justificación de su disciplina.
El Okapi, por ejemplo, que por años fue conocido solo por los relatos recopilados de los pigmeos y cuyo descubrimiento causó impacto mundial, es hoy usado como emblema de la “Sociedad Internacional de Criptozoología”.
Debido a que algunos de los animales que componen esta lista poseen una forma y tamaño bastante espectacular, o bien están rodeados por un halo de superstición, muchos expertos han calificado despectivamente a la criptozoología como “la ciencia de los monstruos”, una actitud que pone de manifiesto la reticencia que existe en los círculos académicos a aceptar la posible utilidad y valor científico de esta controvertida disciplina.
Sin embargo, en un mundo en el que el incremento de población está produciendo devastadores efectos sobre la naturaleza y en el que es posible que miles de especies desaparezcan junto con sus hábitats, antes incluso de haber podido ser descritas por la ciencia, no cabe duda de que el ejercicio de anticipación propuesto por los criptozoólogos está abocado a producir más beneficios que perjuicios.
Y eso a pesar de que al final termine demostrándose que algunos de los animales que estudia la criptozoología, no habitan más que en nuestra imaginación.
BESTIARIO:
1. Criaturas acuáticas
a) Lacustres:
• Monstruo del lago Champlain
• Monstruo del lago Ness
• Nahuelito
• Ogopogo
b) Marinas:
• Kraken
• Leviatán
• Serpiente marina
• Tiburón blanco gigante
2. Criaturas terrestres
• Bestia de Loveland (EEUU)
• Kasai rex (República del Congo)
• Demonio de Dover (EEUU)
• Bestia de Gévaudan
• Bestia negra de Exmoor (Inglaterra)
• Aka Allghoi Khorhoi
• Chupacabras
• Mokele-Mbembe
• Mapinguarí
Humanoides:
• Barmanu
• Humanzee
• Orang Pendek (Sumatra)
• Pie Grande (Bigfoot, Sasquatch)
• Yeti
• Wendigo
3. Criaturas aladas
• Diablo de Jersey (EEUU)
• Rod
• Hombre polilla o Mothman (EEUU)
• Mujer alada de Vietnam